Aplicación móvil
Manejá tu negocio desde el celular.
La app te deja atender desde el celular: responder la bandeja, ver la agenda del día, consultar la ficha de un contacto y cargar lo que pasó, sin volver a la computadora.
La idea que ordena todo: la app es para atender, la computadora para configurar
Son dos usos distintos y conviene no forzarlos.
En el celular hacés lo que no puede esperar: responder un mensaje, mirar el turno que sigue, buscar el teléfono de alguien, anotar lo que se habló recién.
En la computadora hacés lo que requiere pensar: armar automatizaciones, diseñar páginas, revisar informes, configurar la cuenta.
Intentar armar un flujo desde el teléfono es posible y es incómodo. Intentar atender un mensaje urgente desde la computadora que dejaste en la oficina, imposible.

Dónde más rinde
Las notificaciones. Es la diferencia entre responder en dos minutos y responder al día siguiente, y esa diferencia cambia la conversión más que casi cualquier otra cosa.
Cargar lo que pasó, en el momento. Después de una reunión o una visita, anotar ahí mismo qué se habló y mover la oportunidad de etapa. Lo que no se carga en el momento no se carga nunca.
Consultar antes de entrar. Mirar la ficha del cliente los treinta segundos previos a atenderlo cambia por completo cómo arranca la conversación.

Para el equipo
Cada persona entra con su propio usuario (ver Configuración). Así cada uno ve lo suyo, las conversaciones se asignan de verdad y queda registro de quién hizo qué.
Es especialmente útil para quien trabaja fuera de la oficina: comerciales en la calle, técnicos que visitan, cualquiera que no esté frente a una pantalla.

Activá las notificaciones el día que instalás la app. Es lo único que hace que la app cambie algo en la práctica: sin ellas, la abrís cuando te acordás, que es tarde.
Errores comunes
Instalarla y no activar notificaciones. Es la mitad del valor y se pierde en un paso.

Querer configurar todo desde ahí. Las tareas complejas se hacen mejor en pantalla grande.
Un usuario compartido. Sin usuarios propios no hay asignación ni registro de quién atendió.
Dejarla solo para el dueño. Quien más gana con la app es el que está fuera de la oficina.