Reputación
Más estrellas en Google, en piloto.
Las reseñas son la publicidad que no pagás. Antes de elegirte, la gente busca tu nombre y mira las estrellas: es lo primero que ve y muchas veces lo único que compara.

Artículos de esta sección
La secuencia que convierte clientes contentos en estrellas visibles.
La respuesta no es para quien se quejó: es para los que la van a leer antes de elegirte.
La idea que ordena todo: la reseña no llega sola, se pide
Casi nadie deja una reseña por iniciativa propia si la experiencia fue simplemente buena. Escriben espontáneamente los que quedaron muy contentos y los que quedaron enojados — y estos últimos con más ganas.
Por eso el promedio de un negocio que no pide reseñas casi siempre es peor que su servicio real: no es una muestra representativa, es una muestra de extremos.
Pedirlas de forma sistemática es lo que corrige eso, y no requiere convencer a nadie: solo preguntar en el momento correcto.
Cuándo pedirla
Apenas termina el servicio, mientras la experiencia está fresca. Un pedido tres semanas después llega cuando la persona ya se olvidó del detalle, y responde mucha menos gente.
El momento ideal casi siempre es el mismo día o el siguiente. Si cobrás al terminar, el mensaje de agradecimiento del pago es un excelente lugar para pedirla.
Cómo pedirla para que funcione
Por WhatsApp. Un pedido por email se lee tarde o no se lee.
Con el link directo, no "buscanos en Google". Cada paso que agregás pierde gente.
Corto y humano. "¿Nos dejás una reseña? Nos ayuda un montón" funciona mejor que un párrafo explicando por qué es importante para el negocio.
Una sola vez. Insistir con una reseña molesta y no la consigue.
Se arma en Automatizaciones y después sale solo con cada cliente atendido.

Responder, sobre todo las malas
Una reseña negativa respondida con calma comunica más que diez buenas: el que lee está evaluando cómo reaccionás cuando algo sale mal, porque se imagina en ese lugar.
Lo que funciona: responder rápido, sin discutir, reconocer lo que se pueda reconocer y ofrecer resolverlo por privado. Lo que no: justificarse, contradecir al cliente en público o no responder.

No filtres a quién le pedís reseña según si creés que va a ser buena. Además de que las plataformas lo prohíben, te priva de la información más útil que tenés: por qué alguien no quedó conforme.
Errores comunes
Pedir tarde. La ventana es corta y se cierra rápido.
Pedir por el canal equivocado. El email de pedido de reseña es de los que menos se abren.
No responder ninguna. Un perfil con reseñas y cero respuestas parece abandonado.
Frenar cuando el promedio está bien. Las reseñas envejecen: la gente mira si son recientes. Veinte de hace dos años pesan menos que cinco del mes pasado.