ManageaManagea · Ayuda

Tienda online

Vendé productos con checkout propio.

La tienda te deja vender productos con carrito y checkout propio, sin conectar una plataforma aparte. Lo interesante no es el catálogo: es que el que compra queda como contacto, con su compra en el historial, junto a sus conversaciones.

Artículos de esta sección

La idea que ordena todo: la venta no termina en el pago

En una tienda tradicional, el cliente compra y desaparece del radar hasta que vuelve solo. Acá cada compra deja una persona identificada en tu base, y eso habilita lo que de verdad hace rentable una tienda: volver a venderle a quien ya te compró.

Conseguir un cliente nuevo cuesta mucho más que venderle otra vez a uno que ya confió en vos. Todo el valor está en que la compra alimente al CRM y no en el checkout en sí.

La tienda no es un sitio aparte: se suma como un bloque más al sitio que ya tenés, desde el panel de la izquierda del editor. El botón azul la instala con sus páginas de catálogo, carrito y checkout ya armadas.
La tienda no es un sitio aparte: se suma como un bloque más al sitio que ya tenés, desde el panel de la izquierda del editor. El botón azul la instala con sus páginas de catálogo, carrito y checkout ya armadas.

Lo que hay que definir

Los productos, con nombre claro, descripción, fotos y precio. Las fotos importan más de lo que uno cree: es lo único que la persona puede mirar.

La pasarela de pago, la misma de Pagos. Sin eso podés mostrar el catálogo pero no cobrar.

Los costos y tiempos de envío, si mandás. Es la causa número uno de carritos abandonados: un costo de envío que aparece recién al final.

La sección de tiendas con la cuenta todavía vacía: el botón para crear la primera y, a la derecha, la guía de puesta en marcha con los seis pasos —armar la tienda, apuntar el dominio, cargar productos, conectar el cobro, definir envíos y hacer una compra de prueba.
La sección de tiendas con la cuenta todavía vacía: el botón para crear la primera y, a la derecha, la guía de puesta en marcha con los seis pasos —armar la tienda, apuntar el dominio, cargar productos, conectar el cobro, definir envíos y hacer una compra de prueba.

Después de la compra

Acá es donde la mayoría deja plata sobre la mesa. Con Automatizaciones podés armar, una vez:

  • Confirmación con lo que compró y qué sigue
  • Aviso cuando se despacha
  • Pedido de reseña unos días después de recibido
  • Recompra cuando corresponda: si vendés algo que se consume, saber cuándo se le está por acabar vale más que cualquier campaña
El catálogo es una lista única: cada ítem con su nombre, su precio, si es producto o servicio y cuándo se tocó por última vez. De ahí salen tanto lo que se muestra en la tienda como lo que después nombran los mensajes de confirmación y de recompra.
El catálogo es una lista única: cada ítem con su nombre, su precio, si es producto o servicio y cuándo se tocó por última vez. De ahí salen tanto lo que se muestra en la tienda como lo que después nombran los mensajes de confirmación y de recompra.

El carrito abandonado

Alguien que llegó al checkout y no terminó es lo más cerca de comprar que vas a tener. Un mensaje recordándole lo que dejó recupera una parte, y es de las automatizaciones que mejor rinden por esfuerzo.

Probá el circuito completo antes de publicar: agregá al carrito, pagá de verdad y verificá que el contacto aparezca, que el pago se registre y que la confirmación llegue. Una tienda con el checkout roto no da error visible — simplemente no vende.

Errores comunes

Sorprender con el costo de envío al final. Mostralo antes.

Descripciones de una línea. El que compra no puede tocar el producto: lo que no aclarás, lo duda, y la duda no compra.

La ficha de un producto: arriba, recuadrado, el interruptor que decide si aparece o no en la tienda; después el título y un editor de texto completo para la descripción. Ese cuadro grande es el que casi nadie llena y el que le contesta las dudas a quien no puede tocar el producto.
La ficha de un producto: arriba, recuadrado, el interruptor que decide si aparece o no en la tienda; después el título y un editor de texto completo para la descripción. Ese cuadro grande es el que casi nadie llena y el que le contesta las dudas a quien no puede tocar el producto.

No hacer nada después de la venta. Sin seguimiento, cada cliente es una venta única en vez del principio de una relación.

Publicar sin haber comprado vos. Es la única forma de descubrir los errores antes que el cliente.

En esta página