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Armar la comunidad

El contenido se consume solo; la comunidad es lo que hace que vuelvan.

Además de los cursos podés armar grupos: un espacio donde tus alumnos o tus clientes publican, preguntan y se responden entre ellos. Se usa como complemento de un curso, como producto propio con cuota mensual, o como espacio cerrado para clientes de un servicio.

Cómo se hace

  1. Definí para qué existe el grupo en una frase. Si no podés decir qué pregunta se responde ahí, todavía no lo abras.
  2. Creá el grupo y decidí si es abierto o privado. Privado es lo normal cuando el acceso viene de una compra.
  3. Arrancá con dos o tres canales, no diez. Un grupo con muchos espacios vacíos parece abandonado desde el primer día.
  4. Definí cómo se entra: acceso automático al comprar, o solicitud con preguntas de admisión si querés filtrar. Ver Dar acceso a un alumno.
  5. Poné un responsable y un ritmo. Alguien del equipo publica y responde, con una frecuencia fija, durante los primeros meses.
  6. Invitá a un grupo chico primero y recién después al resto de la base.
El formulario de creación del grupo, recuadrado en rojo: el nombre, la dirección web con la que se comparte, una descripción breve de para qué existe y, abajo, el interruptor que lo hace visible desde afuera.
El formulario de creación del grupo, recuadrado en rojo: el nombre, la dirección web con la que se comparte, una descripción breve de para qué existe y, abajo, el interruptor que lo hace visible desde afuera.

La idea que ordena todo: la comunidad no se llena sola

Todo el mundo abre el grupo esperando que la gente empiece a hablar. Casi nunca pasa. Al principio los que están adentro miran, no publican —nadie quiere ser el primero en preguntar algo obvio delante de desconocidos— y esa espera se resuelve de una sola forma: publicando vos.

Las primeras semanas la comunidad sos vos con un calendario. Preguntás, respondés, mostrás lo que hizo un alumno, celebrás a alguien que terminó un módulo. Recién cuando esa actividad se sostiene un tiempo aparecen los que responden sin que les preguntes, y ahí el grupo empieza a caminar solo.

Es trabajo, y es el trabajo que decide si la comunidad suma o resta.

Así se ve un grupo recién abierto y así se va a ver si nadie lo sostiene: sin publicaciones en el muro, un solo miembro y el tablero de posiciones sin actividad. A la derecha, el acceso a los ajustes y el botón para invitar.
Así se ve un grupo recién abierto y así se va a ver si nadie lo sostiene: sin publicaciones en el muro, un solo miembro y el tablero de posiciones sin actividad. A la derecha, el acceso a los ajustes y el botón para invitar.

Abierto, privado o pago

Abierto sirve como puerta de entrada: gente que todavía no te compró y te conoce ahí. El costo es la moderación, porque también entra quien no debería.

Privado, atado a una compra, es lo más común: entra el que compró el curso o contrató el servicio, y el acceso se corta si deja de pagar.

Pago, como producto en sí mismo, convierte un curso de pago único en un ingreso recurrente. Es el modelo más exigente: cobrás todos los meses, así que todos los meses tiene que pasar algo. Ver Suscripciones.

Lo que ve alguien de afuera cuando el grupo es privado: la ficha con el nombre, la etiqueta de grupo cerrado y la cantidad de miembros, pero los canales bloqueados. Al pedir el ingreso, el botón queda en espera hasta que un administrador lo apruebe.
Lo que ve alguien de afuera cuando el grupo es privado: la ficha con el nombre, la etiqueta de grupo cerrado y la cantidad de miembros, pero los canales bloqueados. Al pedir el ingreso, el botón queda en espera hasta que un administrador lo apruebe.

Un grupo muerto es peor que no tener grupo, y es público. Cuando alguien entra y ve la última publicación de hace tres meses, la conclusión no es "el grupo está flojo": es que el producto no tiene gente y que la compra fue un error. Es la única parte de tu oferta donde la falta de tracción queda a la vista de todos. No lo abras hasta tener quién sostenga el ritmo.

Preguntas frecuentes

¿Necesito tener un curso para armar una comunidad? No. Puede existir sola, para clientes de un servicio o para una membresía mensual.

¿Puedo cobrar el acceso al grupo? Sí, se puede vender como cualquier otro producto y darle acceso al que paga.

¿Qué pasa si alguien deja de pagar? El acceso se puede revocar automáticamente desde Automatizaciones. Conviene dejarlo armado antes de vender, no después de la primera baja.

¿Puedo tener más de un grupo? Sí: uno por producto, o uno por camada. Camadas separadas dan más conversación al principio y menos a los seis meses; un grupo único se llena más lento y dura más.

¿Cómo evito que se llene de promociones de otros? Con admisión por solicitud, reglas visibles y alguien moderando. Un grupo sin moderación se convierte en un tablón de anuncios ajenos en semanas.

Por qué conviene

El motivo más directo es la finalización. Un alumno que estudia solo abandona en silencio; uno que vio a otro preguntar lo mismo que él no se siente perdido y sigue. Y el que termina es el que renueva, el que recomienda y el que compra lo que sigue.

El segundo motivo es tu carga de soporte. Buena parte de las preguntas de un curso son las mismas diez, y en una comunidad activa las responde otro alumno antes que vos. Deja de escalar con la cantidad de alumnos, que es exactamente el problema de vender formación por volumen.

El tercero es el material de venta. Las preguntas del grupo te dicen qué falta en el curso, y las respuestas de la gente que ya obtuvo un resultado son la prueba social que después vas a querer mostrar. No hay forma más barata de conseguirla.

Errores comunes

Abrir el grupo y esperar. Las primeras semanas la conversación la ponés vos.

El grupo trae su propio calendario, con vista por semana o por mes y un botón para cargar un encuentro. Un mes vacío como el de la imagen es exactamente lo que ve alguien que acaba de entrar: agendar dos o tres cosas antes de invitar a nadie cambia esa primera impresión.
El grupo trae su propio calendario, con vista por semana o por mes y un botón para cargar un encuentro. Un mes vacío como el de la imagen es exactamente lo que ve alguien que acaba de entrar: agendar dos o tres cosas antes de invitar a nadie cambia esa primera impresión.

Crear diez canales el primer día. Todos vacíos, todos gritando que no hay nadie.

Invitar a toda la base de una. Si el arranque es flojo, lo ve todo el mundo a la vez.

Nadie moderando. Termina en spam, y el spam ahuyenta justo a los que sí participaban.

No cortar el acceso al que dejó de pagar. El grupo pago pierde sentido si irse no cambia nada.

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