Dar acceso a un alumno
Cómo se conecta la compra con el acceso al curso, y por qué no conviene hacerlo a mano.
Grabar el curso es una cosa; que la persona correcta pueda entrar a verlo es otra. En el medio hay un paso que casi nadie planifica y que es el que rompe la experiencia: el acceso.
Cómo se hace
- Armá el curso con sus módulos y clases.
- Creá el paquete de acceso: la agrupación que define a qué contenido entra quien lo tenga. Un mismo curso puede estar en más de uno (por ejemplo, uno gratuito de muestra y otro completo).
- Asocialo al producto que vendés, para que al pagar el acceso se otorgue solo. Ver Pagos.
- Para los casos que no pasan por una venta —un alumno de cortesía, alguien que pagó por transferencia, tu propio equipo— podés darle el acceso vos.
- Automatizalo desde Automatizaciones: que otorgar acceso sea una acción del mismo flujo que ya manda la bienvenida.
- Probalo con una cuenta tuya antes de vender. Comprá tu propio curso y mirá qué recibe el alumno.

La idea que ordena todo: el acceso es consecuencia de la compra, no una tarea tuya
Mientras vendés dos por semana, darlo a mano funciona. El problema no aparece por volumen: aparece por horario. Alguien compra un domingo a la noche, no puede entrar, y en ese hueco pasa lo peor que le puede pasar a una venta de infoproducto: la duda. Pagó, no ve nada, y empieza a preguntarse si estuvo bien.
Ese hueco es donde nacen los pedidos de reembolso, y no se cierra con mejor atención: se cierra haciendo que el acceso salga solo, al instante, sin que vos estés.
Lo mismo del otro lado. Cuando alguien deja de pagar una suscripción, el acceso también tiene que cortarse solo. Si eso depende de que vos te acuerdes, no pasa.

Cómo lo ve el alumno
Recibe la invitación a su correo, define su contraseña la primera vez y a partir de ahí entra con ella. Es la misma puerta que el portal: si el alumno además es cliente tuyo, no maneja dos accesos distintos.
Vale la pena mirarlo desde su lado una vez: qué correo le llegó, qué dice, y si se entiende dónde hay que hacer clic. La mayoría de los problemas de acceso no son técnicos, son de redacción.

No des acceso mandando el enlace del curso por mensaje. Es lo más rápido y es lo que después no se puede desarmar: ese enlace se reenvía, lo abre gente que no compró, y el día que quieras cortarle el acceso a alguien no vas a tener cómo. El acceso se otorga a una persona, no se comparte como un archivo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo dar acceso a alguien que no pagó por el sistema? Sí. El acceso se puede otorgar a mano cuando hace falta: cortesías, pagos por transferencia, alumnos de una edición anterior.
¿Qué pasa si se olvidó la contraseña? La recupera desde la pantalla de ingreso, con su correo. No necesita escribirte.
¿Puedo sacarle el acceso a alguien? Sí, y conviene tenerlo resuelto de antemano para los reembolsos y las bajas de suscripción.
¿Un alumno puede tener acceso a varios cursos? Sí. Puede acumular tantos paquetes de acceso como haya comprado y los ve todos con el mismo ingreso.
¿Puedo liberar el contenido de a poco? Sí, se puede programar para que los módulos se habiliten con el correr de los días en vez de todos juntos. Sirve para que el alumno no se abrume y para sostener el ritmo.
Por qué conviene
Un curso vendido y no entregado en el momento es una venta a medias: el cobro entró, la promesa no. Y en formación, la ventana en la que la persona está entusiasmada dura poco — si el primer contacto con el producto es un mail tuyo pidiendo disculpas por la demora, arrancaste debiendo.
Automatizar el acceso también te saca una tarea que no escala y que, cuando falla, falla en el peor momento posible: las noches, los fines de semana, las vacaciones. Es el tipo de trabajo que no se nota cuando funciona y cuesta clientes cuando no.
Y hay un beneficio menos obvio: cuando el acceso lo maneja el sistema, sabés exactamente quién entró y quién no. Ese dato es el que después alimenta todo el seguimiento — que es, en un curso, lo que separa al que termina del que abandona.
Errores comunes
Dar el acceso a mano. Funciona hasta la primera venta de madrugada.

Compartir un enlace en vez de otorgar acceso. No se puede revocar y se reenvía solo.
No probarlo como alumno. Los problemas de acceso solo se ven desde el otro lado.
No cortar el acceso cuando alguien deja de pagar. La suscripción deja de tener sentido si irse no cambia nada.
Mandar la invitación sin explicación. Un correo con un botón y nada más se confunde con spam.