ManageaManagea · Ayuda

Pedir reseñas automáticamente

La secuencia que convierte clientes contentos en estrellas visibles.

Podés armar un flujo que le pida la reseña a cada cliente atendido, sin que nadie se acuerde de hacerlo. Se configura una vez y corre siempre.

Cómo se arma

  1. Creá una automatización con el disparador que marca el fin del servicio: turno con estado asistido, factura pagada o una etiqueta que apliques al cerrar.
  2. Agregá una espera corta — el mismo día o el siguiente.
  3. Sumá un mensaje de WhatsApp con el link directo a dejar la reseña.
  4. Poné una condición de salida: si ya dejó reseña, que el flujo termine.
  5. Publicá y probalo con tu propio contacto.
El panel de reputación: promedio, cantidad y las reseñas recibidas.
El panel de reputación: promedio, cantidad y las reseñas recibidas.

El momento es casi todo

Apenas termina el servicio, mientras la experiencia está fresca. Un pedido tres semanas después llega cuando la persona ya se olvidó del detalle, y responde mucha menos gente.

Si cobrás al terminar, el mensaje de agradecimiento del pago es un excelente lugar para pedirla: la persona acaba de tener una experiencia completa y positiva.

El módulo de reputación tiene su propia configuración —flecha roja hacia la pestaña de arriba— con una sección por canal. En la del correo se define cuánto espera desde que terminó el servicio, si reintenta hasta que le hagan clic y cuántas veces, y con qué plantilla sale.
El módulo de reputación tiene su propia configuración —flecha roja hacia la pestaña de arriba— con una sección por canal. En la del correo se define cuánto espera desde que terminó el servicio, si reintenta hasta que le hagan clic y cuántas veces, y con qué plantilla sale.

Cómo escribir el pedido

Corto. "¿Nos dejás una reseña? Nos ayuda un montón" funciona mejor que un párrafo explicando por qué es importante para el negocio.

Con el link directo, no "buscanos en Google". Cada paso que agregás pierde gente.

El enlace que mandás se define una vez: a la izquierda, a qué plataforma lleva —Google, Facebook o una dirección propia—; a la derecha, la ficha concreta del negocio, tapada acá, y la dirección final. Arriba, el interruptor que reparte los pedidos entre varias plataformas en vez de mandarlos todos a la misma.
El enlace que mandás se define una vez: a la izquierda, a qué plataforma lleva —Google, Facebook o una dirección propia—; a la derecha, la ficha concreta del negocio, tapada acá, y la dirección final. Arriba, el interruptor que reparte los pedidos entre varias plataformas en vez de mandarlos todos a la misma.

Por WhatsApp. Un pedido por email se lee tarde o no se lee.

Una sola vez. Insistir con una reseña molesta y no la consigue.

No filtres a quién le pedís según si creés que va a hablar bien. Además de que las plataformas lo prohíben expresamente, te priva de la información más útil que tenés: por qué alguien no quedó conforme. Pedile a todos y respondé lo que venga.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene mandarlo exactamente? El mismo día o el siguiente. La ventana es corta y se cierra rápido.

¿Puedo pedir por email en vez de WhatsApp? Podés, pero rinde bastante menos: el email de pedido de reseña es de los que menos se abren.

¿Qué hago si me dejan una reseña mala? Respondela rápido, sin discutir, y ofrecé resolverlo por privado. Quien lee está evaluando cómo reaccionás cuando algo sale mal — eso comunica más que diez reseñas buenas.

¿Puedo pedirle de nuevo a alguien que no respondió? Una vez más, y basta. Después de eso molesta y no la vas a conseguir.

¿Sirve pedirle a clientes de hace meses? Poco: se acuerdan menos y responden menos. Conviene arrancar el flujo desde ahora y dejar el pasado.

¿Y para los que atiendo en el local? Hay un armador de códigos QR que apunta al mismo enlace: se diseña acá, se descarga y se pega en el mostrador o en el ticket.

El armador del cartelito con el código: a la izquierda los tres elementos que podés soltar —texto, imagen y el código—, en el medio la vista previa con el nombre y la ciudad del negocio, y a la derecha los colores de fondo y de letra. Se descarga listo para imprimir.
El armador del cartelito con el código: a la izquierda los tres elementos que podés soltar —texto, imagen y el código—, en el medio la vista previa con el nombre y la ciudad del negocio, y a la derecha los colores de fondo y de letra. Se descarga listo para imprimir.

Por qué conviene

Casi nadie deja una reseña por iniciativa propia si la experiencia fue simplemente buena. Escriben espontáneamente los que quedaron muy contentos y los que quedaron enojados — y estos últimos con más ganas.

Por eso el promedio de un negocio que no pide reseñas casi siempre es peor que su servicio real: no es una muestra de tu trabajo, es una muestra de extremos. Pedirlas de forma sistemática corrige eso sin manipular nada.

Y hay un efecto que se descuida: las reseñas envejecen. La gente mira si son recientes, así que veinte de hace dos años pesan menos que cinco del mes pasado. El flujo automático resuelve las dos cosas a la vez.

Errores comunes

Pedir tarde. La ventana se cierra en días.

Pedir por el canal equivocado. El email rinde poco para esto.

Filtrar a quién le pedís. Está prohibido y te deja sin la información más útil.

No cortar cuando ya la dejó. Insistirle a quien ya te ayudó es la peor forma de agradecer.

Artículos relacionados

En esta página