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Objetivos

Que el flujo se corte solo cuando la persona ya hizo lo que le pedías.

Un objetivo define para qué existe el flujo, y le permite terminar cuando eso ya pasó. Si la secuencia busca que la persona agende y la persona agenda en el segundo mensaje, no tiene sentido que le sigan llegando los otros cuatro.

La idea que ordena todo: el flujo tiene que saber cuándo ganó

Sin objetivo, una secuencia corre hasta el final pase lo que pase. Y ahí es donde se rompe la confianza: le insistís a alguien para que haga algo que ya hizo.

El cliente no piensa "qué automatización mal configurada". Piensa "no me están prestando atención" — y tiene razón, porque literalmente el sistema no registró lo que hizo.

Además contamina los números: si la secuencia le manda cinco mensajes a todo el mundo, no podés saber cuántos hicieron falta.

Objetivos típicos

Según qué busca el flujo:

  • Que agende — objetivo: turno reservado
  • Que compre — objetivo: pago recibido
  • Que responda — objetivo: mensaje entrante
  • Que avance — objetivo: la oportunidad cambió de etapa
  • Que se registre — objetivo: formulario completado

Un flujo, un objetivo. Si tiene dos, probablemente sean dos flujos.

La lista de eventos que pueden funcionar como objetivo, desplegada: abrió o respondió un mail, hizo clic en un link, se le puso o se le sacó una etiqueta, cambió el estado de su turno, pagó, completó un formulario. Cada uno es un hecho que el sistema puede ver.
La lista de eventos que pueden funcionar como objetivo, desplegada: abrió o respondió un mail, hizo clic en un link, se le puso o se le sacó una etiqueta, cambió el estado de su turno, pagó, completó un formulario. Cada uno es un hecho que el sistema puede ver.

Objetivo o condición

Se parecen y no son lo mismo:

La condición parte el camino en un punto: pregunta una vez, ahí, y sigue. Ver Condiciones.

El objetivo vigila todo el tiempo que la persona está en el flujo. Si el evento pasa en cualquier momento —incluso en medio de una espera de tres días— el flujo termina.

Esa vigilancia continua es la diferencia, y es por eso que el objetivo resuelve el problema que la condición sola no puede: alguien que compra a mitad de camino.

Los dos conviven en el mismo menú de pasos internos, uno debajo del otro: la bifurcación, la espera y —marcado— el objetivo. Se agregan igual; lo que cambia es cómo se comportan una vez que el contacto entró al flujo.
Los dos conviven en el mismo menú de pasos internos, uno debajo del otro: la bifurcación, la espera y —marcado— el objetivo. Se agregan igual; lo que cambia es cómo se comportan una vez que el contacto entró al flujo.

Qué pasa cuando se cumple

Lo normal es que el flujo termine ahí. Pero muchas veces conviene que haga una última cosa antes de salir: poner una etiqueta, mover la oportunidad de etapa, avisarle al equipo.

Es lo que permite encadenar: el flujo de captación termina con stage-cliente, y esa etiqueta dispara el flujo de bienvenida. Cada uno hace una cosa y se entiende solo.

Un objetivo ya configurado: arriba el tipo de evento —acá, factura pagada, con los estados que cuentan como pago— y abajo el campo que define qué hacer con el contacto que llega hasta ese paso sin haberlo cumplido.
Un objetivo ya configurado: arriba el tipo de evento —acá, factura pagada, con los estados que cuentan como pago— y abajo el campo que define qué hacer con el contacto que llega hasta ese paso sin haberlo cumplido.

Un flujo sin objetivo es el error más común y el más caro. No falla: hace exactamente lo que le pediste, a gente que ya no lo necesita. Y como no hay error, nadie lo revisa — se descubre cuando un cliente pregunta por qué le siguen mandando la promo de algo que ya pagó.

Probalo cumpliendo el objetivo

Al probar, entrá al flujo con un contacto de prueba y cumplí el objetivo a mitad de camino: reservá el turno, respondé el mensaje. Confirmá que el resto no llegue.

Es un caso que casi nadie prueba, y es justo el que le pasa a tus mejores clientes — los que responden rápido.

El paso de objetivo visto sobre el lienzo, con su configuración abierta al costado: el evento que lo cumple, por qué canales cuenta, y —lo último del recuadro— qué pasa con quien llega a ese punto sin haberlo cumplido. Ese último campo es el que probás cuando corrés el caso del que sí cumple.
El paso de objetivo visto sobre el lienzo, con su configuración abierta al costado: el evento que lo cumple, por qué canales cuenta, y —lo último del recuadro— qué pasa con quien llega a ese punto sin haberlo cumplido. Ese último campo es el que probás cuando corrés el caso del que sí cumple.

Errores comunes

No poner objetivo. Le insistís a quien ya hizo lo que pedías.

Dos objetivos en un flujo. Si busca dos cosas distintas, son dos flujos.

Objetivo mal elegido. "Abrió el email" no es que agendó: el flujo termina antes de conseguir lo que buscaba.

No probar el camino del que sí cumple. Es el que le pasa a los mejores.

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