Facturas, impuestos y comprobantes fiscales
Qué factura Managea y qué le sigue correspondiendo a tu sistema fiscal. La respuesta corta está arriba de todo.
La pregunta llega siempre, y conviene contestarla sin vueltas: Managea emite facturas comerciales y cobra; no emite el comprobante fiscal de tu país. La factura con validez impositiva —el CAE en Argentina, el CFDI en México, y su equivalente en cada país— la seguís emitiendo desde tu sistema de facturación o el de tu contador.
No es un pendiente ni una función que falte: son dos cosas distintas, y conviene entender por qué.
La idea que ordena todo: cobrar y facturar no son lo mismo
Cobrar es mover la plata: mandarle al cliente un link, que pague con tarjeta, que el dinero entre en tu cuenta. Eso lo hace Managea, y lo hace bien.
Facturar fiscalmente es emitir un comprobante que tu país reconoce, numerado y reportado ante la autoridad impositiva. Eso depende de reglas que cambian por país —y muchas veces por provincia y por condición tributaria— y lo resuelven los sistemas de facturación locales.
Confundirlas es lo que genera el mal momento: alguien cobra tres meses con links de pago, y en el cierre descubre que no emitió un solo comprobante.
Lo que sí hace Managea
Facturas comerciales. Armás una factura con tus ítems, la mandás y el cliente la paga desde el mismo documento. Sirve como detalle de la operación y como medio de cobro.
Presupuestos. Los mandás, el cliente los acepta, y se convierten en factura sin recargarlos.
Suscripciones. Cobros que se repiten solos, con sus reintentos cuando una tarjeta falla. Ver Suscripciones.
Impuestos en el documento. Podés cargar las tasas que uses y aplicarlas a tus ítems: el impuesto aparece discriminado en la factura, en el recibo y en la pantalla de pago, y el total que ve el cliente ya lo incluye. Sirve para que el número cierre y para tu propio registro.
El registro de lo cobrado. Qué se pagó, cuándo y con qué medio, exportable para pasarle a quien lleva tu contabilidad.
Lo que no hace
No emite comprobantes con validez fiscal. No genera el número autorizado por la autoridad impositiva de tu país ni reporta la operación.
No liquida tus impuestos. Que puedas discriminar una tasa en la factura no significa que quede declarada: eso pasa en tu sistema fiscal.
No reemplaza a tu contador. Le da datos ordenados, que es distinto.
Si cobrás, tenés que facturar igual. El link de pago no te exime de emitir el comprobante que corresponda. Lo más práctico es no dejarlo para fin de mes: emitir el comprobante fiscal el mismo día que entra el pago es lo que evita el trabajo acumulado y los números que no cierran.
Cómo lo resuelve la mayoría
El flujo que funciona en la práctica tiene tres pasos y ninguno es complicado:
- Cobrás con Managea — link de pago, factura comercial o suscripción, según el caso.
- Emitís el comprobante fiscal en tu sistema de siempre, con los datos de esa operación.
- Se lo mandás al cliente por la misma conversación donde cobraste, así queda todo en un lugar.
Para que el paso 2 no se olvide, lo más simple es una automatización que te avise a vos —no al cliente— cada vez que entra un pago. Ver Avisos al equipo.
Preguntas frecuentes
¿Entonces la factura que manda Managea no sirve para nada? Sirve, y bastante: es el documento comercial con el que tu cliente entiende qué está pagando y con el que paga. Lo que no reemplaza es el comprobante fiscal.
¿Puedo poner el IVA en la factura? Sí. Cargás la tasa una vez y la aplicás a tus ítems; el impuesto sale discriminado y el total lo incluye. Eso es presentación del número, no liquidación del impuesto.
¿Se puede conectar con mi sistema de facturación? Depende de cuál uses y de si ofrece integración. Escribinos con el nombre del sistema y lo miramos: en varios casos se resuelve con una automatización.
¿Y si vendo al exterior? El cobro funciona igual. Las obligaciones cambian según el país del comprador, y eso lo define tu contador, no la plataforma.
Errores comunes
Suponer que el link de pago factura. Es el más caro de todos y se descubre tarde, cuando ya hay muchas operaciones sin comprobante.
Cargar mal la tasa de impuesto y arrastrarla. Como la tasa se define una vez y se reutiliza, un error se propaga a todo lo que emitas después. Revisá el primer documento con calma.
Dejar la facturación fiscal para el cierre del mes. Se acumula, se mezclan cobros con devoluciones, y termina siendo un día de trabajo en vez de dos minutos por operación.