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Cuando falla un cobro

Qué pasa realmente cuando una tarjeta no pasa, y qué hacer con eso.

Una tarjeta que no pasa no es un caso raro: es parte normal de tener cobros recurrentes. Se vencen, las reponen y cambia el número, el banco las frena por un control antifraude, no hay fondos ese día.

Lo que decide si eso te cuesta clientes o no es qué pasa en las 48 horas siguientes.

La idea que ordena todo: el silencio es el problema

Cuando un cobro falla, lo más probable es que ni el cliente ni vos se enteren. Él no ve nada raro; vos ves un número mensual que cierra un poco más bajo y lo atribuís a otra cosa.

Esa es la razón por la que una cartera de suscripciones factura menos de lo que debería. No es que la gente se dé de baja: es que dejó de pagar sin querer y nadie lo notó a tiempo.

Un cobro fallido no es una baja. La enorme mayoría quiere seguir siendo cliente y solo necesita actualizar el medio de pago. Pero si pasan dos meses, esa persona ya se acostumbró a no pagarte, y ahí sí la perdiste.

Los reintentos automáticos

La pasarela vuelve a intentar el cobro sola, espaciado en días. Buena parte de los fallos se resuelven ahí sin que nadie haga nada: el problema era transitorio.

Pero los reintentos no arreglan una tarjeta vencida. Para eso hace falta que el cliente intervenga, y para que intervenga tiene que enterarse.

La configuración de reintentos vive en los ajustes de suscripciones: se arma la escalera —a cuántos días de cada intento fallido se reintenta— y abajo se decide si, agotados todos, la suscripción se cancela sola.
La configuración de reintentos vive en los ajustes de suscripciones: se arma la escalera —a cuántos días de cada intento fallido se reintenta— y abajo se decide si, agotados todos, la suscripción se cancela sola.

Lo que hay que armar el mismo día que armás la suscripción

Tres cosas, una sola vez, desde Automatizaciones:

1. Aviso al cliente, ese día, por WhatsApp. Corto y sin drama: que el pago no se pudo procesar y cómo actualizar los datos. En la mayoría de los casos es un trámite de dos minutos.

2. Recordatorio a los dos o tres días, si sigue sin resolverse. Una sola vez más.

3. Aviso interno a tu equipo cuando los reintentos se agotaron, para que alguien levante el teléfono antes de perder al cliente. Ver Avisos al equipo.

El disparador del flujo escucha los cambios de estado de una suscripción, y los filtros de abajo lo acotan a los que te interesan —acá, las que quedaron canceladas y solo de un producto—. Sin ese filtro, el aviso sale por cualquier movimiento.
El disparador del flujo escucha los cambios de estado de una suscripción, y los filtros de abajo lo acotan a los que te interesan —acá, las que quedaron canceladas y solo de un producto—. Sin ese filtro, el aviso sale por cualquier movimiento.

El tono importa más de lo que parece. A la persona no le falló la voluntad, le falló la tarjeta. Un mensaje que suena a reclamo por una deuda genera bajas que el problema real no habría generado.

El mensaje se arma como una acción más del flujo, y el menú lateral inserta los datos de la suscripción —importe, moneda, estado, fecha— dentro del texto. Así el aviso sale con el dato exacto de esa persona sin que nadie lo escriba.
El mensaje se arma como una acción más del flujo, y el menú lateral inserta los datos de la suscripción —importe, moneda, estado, fecha— dentro del texto. Así el aviso sale con el dato exacto de esa persona sin que nadie lo escriba.

Qué pasa con el servicio mientras tanto

Es una decisión tuya y conviene tomarla antes de que ocurra, no en el momento: ¿le cortás el acceso al primer fallo, o le das margen?

Cortar al instante es prolijo administrativamente y pésimo comercialmente: le cortaste el servicio a alguien que quería pagarte, por un problema de su banco. Dar unos días de gracia mientras corren los reintentos y los avisos casi siempre sale más barato.

Qué mirar todos los meses

Cuántos cobros fallaron y cuántos se recuperaron. Si fallan muchos y se recupera poco, el problema no está en tus clientes: está en el aviso.

Es de los pocos números donde una mejora chica se ve rápido. Ver Suscripciones.

Errores comunes

No tener aviso. El agujero más caro y el más fácil de tapar.

Tratarlo como una baja. Regalás clientes que querían quedarse.

Cortar el servicio al primer fallo. Castigás a alguien por un problema de su banco.

Insistir todos los días. Después de dos avisos, el que no resolvió necesita una persona, no otro mensaje automático.

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