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Recordatorios de pago

Cobrar a tiempo sin tener que perseguir a nadie.

Perseguir facturas impagas es de las tareas más incómodas del negocio: cuesta tiempo, da vergüenza y casi siempre se posterga. Y postergarla es exactamente lo que la hace peor.

Se puede automatizar entera.

Los recordatorios no se arman factura por factura: viven en la configuración de la sección de facturas, detrás del engranaje que marcan las flechas. Se definen una vez y aplican a todo lo que emitas.
Los recordatorios no se arman factura por factura: viven en la configuración de la sección de facturas, detrás del engranaje que marcan las flechas. Se definen una vez y aplican a todo lo que emitas.

La idea que ordena todo: recordar antes, no reclamar después

La diferencia entre un recordatorio y un reclamo no está en el texto: está en el momento.

Un mensaje antes del vencimiento es un favor — le estás avisando a alguien que probablemente se olvidó. Un mensaje después es un reclamo, aunque uses las mismas palabras, y pone a las dos partes en un lugar incómodo.

La mayor parte de la mora no es gente que no quiere pagar: es gente que se olvidó. Para esa mayoría, un aviso a tiempo resuelve el problema antes de que exista.

Cada recordatorio elige contra qué momento se cuenta: el desplegable abierto ofrece anclarlo al envío de la factura o a su vencimiento. Esa decisión es la que separa un aviso de un reclamo, y se toma acá.
Cada recordatorio elige contra qué momento se cuenta: el desplegable abierto ofrece anclarlo al envío de la factura o a su vencimiento. Esa decisión es la que separa un aviso de un reclamo, y se toma acá.

La secuencia

Cuatro momentos alcanzan:

Al emitir — la factura con el link de pago. Que pagar sea un clic, no un trámite.

Tres días antes del vencimiento — el que más mora evita. Le da tiempo de organizarse a quien necesita mover plata.

El día del vencimiento — corto y neutro.

Después, escalonado — a los 3 días, a los 10. No todos los días.

Se arma una vez en Automatizaciones y corre para todas las facturas.

Las facturas además traen sus propios recordatorios: cada uno con su nombre, su plantilla de email y de SMS, su asunto, y una frecuencia —acá, cada 3 días desde el vencimiento— con un tope de envíos. Ese tope es lo que evita insistir para siempre.
Las facturas además traen sus propios recordatorios: cada uno con su nombre, su plantilla de email y de SMS, su asunto, y una frecuencia —acá, cada 3 días desde el vencimiento— con un tope de envíos. Ese tope es lo que evita insistir para siempre.

Por WhatsApp

Un recordatorio de pago por email se lee tarde o no se lee. Por WhatsApp se lee.

Requiere el canal activo y, si la conversación no está abierta, una plantilla aprobada — es exactamente el caso para el que existen. Ver Plantillas.

Frená el recordatorio si ya pagó. Es lo que más enoja de toda la categoría, y es el mismo problema de siempre: un flujo sin condición de salida. Antes de cada mensaje, verificá que la factura siga impaga. Ver Objetivos.

Escribilos neutros

Quien tiene una factura vencida ya lo sabe. El recordatorio efectivo es corto, informativo y sin carga: qué se debe, de qué, hasta cuándo, y el link.

Nada de mayúsculas, signos de exclamación ni menciones a consecuencias. Además de funcionar mejor, es un mensaje que va a leer también gente que simplemente se distrajo.

Al redactar el texto, el menú de campos deja insertar los datos de la factura —número, fecha de emisión, vencimiento, total, enlace— para que cada mensaje salga con los datos de esa factura y no haya que escribir ninguno a mano.
Al redactar el texto, el menú de campos deja insertar los datos de la factura —número, fecha de emisión, vencimiento, total, enlace— para que cada mensaje salga con los datos de esa factura y no haya que escribir ninguno a mano.

Cuándo deja de ser automático

Después del segundo o tercer aviso sin respuesta, no mandes un cuarto. Ahí ya no es un olvido: es algo que necesita una persona, una llamada o una decisión sobre esa cuenta.

Automatizá el recordatorio; no automatices la cobranza difícil.

Errores comunes

Recordar solo después del vencimiento. Te perdiste la parte fácil.

Seguir mandando después de que pagó. Enoja, y se evita con una condición.

Recordar solo por email. Llega tarde.

Insistir para siempre. Después de dos o tres, hace falta una persona.

Tono de reclamo. Convierte un olvido en un conflicto.

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