Conectar tu dominio
Que tus páginas vivan en tu marca y no en una dirección prestada.
Tus páginas, embudos y formularios se publican en alguna dirección desde el primer día. Conectar tu dominio es decidir que esa dirección sea la tuya, antes de que empiece a circular.
Cómo se hace
- Tené el dominio comprado y a mano el acceso al panel donde lo administrás (donde lo compraste).
- En Configuración, entrá a la sección de Dominios y agregá el tuyo.
- Elegí si vas a usar el dominio raíz (
tunegocio.com) o un subdominio (www.tunegocio.com,citas.tunegocio.com). Esto define qué registro hay que cargar. - La pantalla te muestra los registros DNS exactos que hay que crear. Copialos tal cual —sin agregar ni sacar nada— y cargalos en el panel de tu proveedor.
- Esperá. Un cambio de DNS puede tardar de minutos a un día entero en propagarse. No es que falló: todavía no llegó.
- Cuando figure conectado, asigná qué se publica ahí y abrí una página desde otro dispositivo para confirmar que carga con tu dirección y con el candado de seguridad.

La idea que ordena todo: la dirección queda escrita en todos lados
Un dominio no es estética. Es el dato que se copia y se pega en lugares que después no controlás: el link que mandaste por WhatsApp, el que un cliente guardó en favoritos, el que pusiste en la biografía de Instagram, el que quedó en un anuncio pago, el que otro sitio usó para recomendarte.
Mientras publicás en una dirección genérica, todo eso está apuntando a algo prestado. El día que te mudás, cada uno de esos enlaces se rompe — y los que se rompen en silencio son los peores, porque no te enterás: la persona ve un error, cierra y no vuelve.
Además se corta la medición. Los números de una campaña quedan asociados a un dominio; al cambiarlo, el historial no se mueve con vos. Y lo que un buscador tardó meses en reconocer, empieza otra vez desde cero.
Por eso conviene hacerlo antes de mandar tráfico, no después. Es una tarea de veinte minutos que solo se vuelve cara si la postergás.

Un dominio no puede estar conectado en dos lugares a la vez. Si ya lo estás usando para tu sitio
web actual, no lo conectes entero: usá un subdominio (por ejemplo citas.tunegocio.com o
propuestas.tunegocio.com) para lo que publiques en Managea y dejá el sitio donde está. Conectar el
dominio raíz cuando ya tenía un sitio andando es la forma más rápida de bajar tu web sin querer.
Qué ve tu cliente
La diferencia práctica es de confianza. Un link con tu nombre se abre; uno con una dirección desconocida y larga se duda, sobre todo si llegó por WhatsApp, donde la gente ya está entrenada para desconfiar de enlaces raros.
También cambia lo que puede hacer con él. Una dirección propia se dicta por teléfono, se escribe en un folleto y se recuerda. Una genérica solo se puede reenviar.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber de DNS? No. La pantalla te dice qué registro crear y con qué valor; vos lo copiás en el panel de tu proveedor. Si te trabás, quien te vendió el dominio suele hacerlo por vos.
¿Puedo usar el mismo dominio que mi sitio web actual? Sí, pero con un subdominio distinto. El dominio raíz solo puede apuntar a un lugar por vez.
¿Cuánto tarda en funcionar? Suele ser rápido, aunque puede llevar hasta un día. Si pasadas unas horas sigue sin conectar, revisá que el registro esté escrito exactamente como lo indicaba la pantalla.
¿Qué pasa con las páginas que ya publiqué? Van a quedar accesibles en la dirección nueva. Los enlaces viejos que ya circularon son el motivo por el que conviene hacer esto temprano.
¿Sirve el mismo dominio para mandar emails? Es otra configuración distinta y también conviene hacerla. Ver Entregabilidad.

Por qué conviene
Hay dos razones y una es mucho más grande que la otra.
La visible es la marca: tus páginas se ven tuyas y no alquiladas. Importa, sobre todo en un negocio que todavía está construyendo confianza.
La que de verdad pesa es que el dominio es lo único de tu presencia digital que es tuyo. Las cuentas de redes las puede cerrar la plataforma, la herramienta la podés cambiar, pero la dirección donde vive tu negocio la controlás vos. Todo lo que construyas encima —tráfico, posicionamiento, enlaces de otros sitios, gente que te tiene guardado— se acumula ahí y se muda con vos.
Publicar durante un año en una dirección prestada es regalar ese año de acumulación. Ver Sitios.
Errores comunes
Mandar tráfico antes de conectarlo. Cada link que circuló se rompe cuando te mudás, y no vas a saber cuántos eran.
Conectar el dominio raíz teniendo un sitio andando ahí. Se cae la web actual, y suele descubrirse por un cliente.
Copiar el registro DNS "más o menos". Un punto de más o un espacio de sobra y no conecta nunca; después se busca el problema en el lugar equivocado.
Dar por fallado lo que solo está propagando. Se borra y se vuelve a cargar el registro varias veces, lo que reinicia la espera cada vez.

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