Entregabilidad
Que tus correos lleguen a la bandeja y no a spam.
De todo lo que hacés con email, esto es lo que decide el resultado: si el correo cae en spam, no importa lo bueno que sea. Es la parte aburrida y la que hay que resolver primero.

Cómo se hace
- Configurá un dominio propio para los envíos. Nunca uses una casilla gratuita tipo Gmail.
- Autenticá el dominio cargando los registros que te indica Managea en tu proveedor de dominio. Es lo que le demuestra al servidor que recibe que los correos salen realmente de vos.
- Verificá que la autenticación esté activa antes del primer envío.
- Calentá el dominio: empezá con envíos chicos a tus contactos más activos y subí el volumen de a poco durante las primeras semanas.
- Recién ahí, mandá a listas grandes.

Por qué el calentamiento no se saltea
Un dominio nuevo no tiene reputación. Para el servidor que recibe, es un desconocido — y un desconocido que manda cinco mil correos el primer día se comporta exactamente como spam.
Subir de a poco construye historial: si los primeros envíos van a gente que abre y responde, el dominio arranca con buena reputación y la conserva.

No compres listas ni mandes a quien no te dio su correo. Los rebotes y las denuncias de spam dañan la reputación del dominio, y eso afecta también a los correos que sí importan: las confirmaciones, las facturas y los recordatorios empiezan a caer en spam. Recuperar una reputación quemada cuesta muchísimo más que construirla.
Limpiar la lista rinde más que agrandarla
Una lista grande con mucha gente que no abre rinde peor que una lista chica y activa: los proveedores miran qué porcentaje interactúa para decidir si mandarte a spam.
Sacar a los que hace un año no abren nada mejora los resultados de los que quedan. Duele a la vista —el número baja— y conviene igual.
Lo mismo con los rebotes: un rebote es un dato roto en tu base. Corregilo o sacalo, porque acumularlos te hunde.

Preguntas frecuentes
¿Por qué mis correos caen en spam si el contenido es normal? Casi siempre es autenticación o reputación, no contenido. Revisá primero que el dominio esté autenticado.
¿Puedo mandar desde mi Gmail? No para envíos del sistema. Los proveedores rechazan o marcan los correos masivos que dicen venir de un dominio que no los envió.
¿Cuánto tarda el calentamiento? Semanas, no días. Depende del volumen al que quieras llegar.
¿Qué hago si ya me marcaron? Bajá el volumen, limpiá la lista de inactivos y rebotes, y mandá solo a quien interactúa. Se recupera, pero lentamente.
¿Sirve tener varios dominios para mandar más? Es un parche que las plataformas detectan. Además multiplica el trabajo de mantener reputación.
Por qué conviene
Casi todo el esfuerzo de una campaña se va en escribir y diseñar, y casi todos los problemas están antes de eso. Un correo excelente que no llega vale cero; uno común que llega a la bandeja principal, algo.
Y hay un efecto que se subestima: la entregabilidad no afecta solo a las campañas. Cuando el dominio se quema, también dejan de llegar las facturas y las confirmaciones — y eso genera tickets, no solo menos ventas.
Errores comunes
Saltear la autenticación. Motivo número uno de que un envío entero caiga en spam.
Arrancar con volumen alto. Un dominio nuevo tiene que construir historial.
Comprar listas. Arruina la reputación de todo lo que mandás.
No mirar los rebotes. Se acumulan y te hunden.
Mandarle a todos lo mismo. Baja la interacción, que es lo que miran los proveedores.