Armar tu primer embudo
De la página vacía a la primera consulta cargada en tu CRM, sin construir de más.
Un embudo es una secuencia corta de páginas con un solo objetivo. No es tu sitio web: tu sitio explica todo lo que hacés, el embudo pide una cosa. Por eso se arma rápido y por eso conviene empezar por uno solo.
Antes de abrir el editor: decidí qué pedís
El error que hace perder más tiempo es empezar por el diseño. Se arman seis páginas hermosas antes de haber decidido qué se le pide al visitante, y después no hay forma de medir si funciona — porque no hay una sola cosa que medir.
Antes de tocar nada, contestá esto en una frase: ¿qué quiero que haga la persona que llegue? Agendar una llamada, dejar su teléfono, comprar, descargar algo. Una sola. Todo lo demás sobra.
Si necesitás repasar cuántas páginas alcanzan y por qué, está en Sitios.
Cómo se arma
- Creá el embudo desde la sección de sitios y ponele un nombre que entiendas dentro de seis meses. Ese nombre es interno: no lo ve nadie de afuera.
- Elegí de dónde partir: una plantilla de la biblioteca o una página en blanco. Para el primero, la plantilla ahorra horas y se cambia todo igual.
- Agregá los pasos. Cada paso es una página del recorrido y se listan en el orden en que los ve el visitante. Para arrancar alcanzan dos: la de captura y la de gracias.
- Editá la página de captura: una promesa clara arriba, el formulario a la vista y nada que distraiga. Menos campos, más consultas — ver Formularios.
- Definí la dirección de cada paso. Cada página tiene su pedacito de dirección; conviene que sea corto y legible, porque es lo que se comparte por WhatsApp.
- Conectá el dominio y publicá. Si el embudo no tiene dominio, al publicar te lo va a pedir. Ver Conectar tu dominio.

Lo que pasa después del formulario
Es la parte que más se saltea, y la que decide si el embudo sirve o solo se ve lindo. Cuando alguien completa el formulario tienen que pasar tres cosas, y ninguna sale sola:
El contacto entra a tu CRM. Con su nombre, su teléfono y de dónde vino. Eso pasa automáticamente, pero conviene verificarlo con una prueba real.
Alguien se entera. Un aviso a tu equipo o a tu celular. Sin esto, las consultas llegan y esperan a que a alguien se le ocurra mirar. Ver Avisos al equipo.
La persona recibe algo. Aunque sea un mensaje que diga qué pasa ahora y cuándo. El silencio después de dejar los datos es lo que hace que la gente escriba a otro proveedor mientras espera.

Antes de mandar tráfico
Cuatro comprobaciones de dos minutos que evitan gastar publicidad sobre un embudo roto:
Completá tu propio formulario con tus datos reales, desde el celular. Es la única prueba que vale.
Confirmá que el contacto llegó a tu CRM y que te llegó el aviso.
Abrí la página desde otro dispositivo con datos móviles: que cargue rápido y que se lea bien en pantalla chica, que es donde va a llegar casi todo el mundo.
Revisá que el dominio sea el tuyo, no una dirección genérica. Cambiarlo después rompe los enlaces que ya circularon.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia con un sitio web? El sitio explica todo tu negocio y se navega. El embudo tiene un camino y una sola acción. Podés tener los dos, y de hecho conviene.
¿Puedo usar un embudo sin tener sitio web? Sí, y es lo que hace mucha gente para arrancar. Una página que convierte vale más que un sitio de diez secciones que nadie termina de leer.
¿Cuántos embudos hago? Uno por oferta o por campaña. Si mandás publicidad a dos servicios distintos, dos embudos: así sabés cuál funciona.
¿Puedo cobrar dentro del embudo? Sí, agregando un paso de pago. Antes hay que tener conectado el medio de cobro — ver Pagos.
Errores comunes
Armar seis páginas para una campaña que todavía no probaste. Dos alcanzan para saber si la oferta interesa.
Pedir demasiados datos. Cada campo de más baja la conversión, y lo que no preguntaste ahora lo preguntás charlando después.
No poner qué pasa después. La página de gracias que solo dice "gracias" desperdicia el único momento en que la persona te está prestando atención: decile cuándo la contactás.
Publicar sin probar el formulario. Un campo mal conectado significa consultas que entraron y nunca aparecieron en ningún lado.