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Formularios

Cada campo que agregás te cuesta gente. Cuáles valen la pena.

El formulario es la puerta de entrada: es donde alguien que llegó interesado decide si se toma el trabajo o cierra la pestaña. Y casi siempre pierde más gente de la necesaria.

Los formularios viven dentro de la sección de sitios, recuadrada en rojo en el menú lateral, y se listan por nombre con la fecha en que se tocaron por última vez. Conviene nombrarlos por dónde se usan: en seis meses vas a tener veinte.
Los formularios viven dentro de la sección de sitios, recuadrada en rojo en el menú lateral, y se listan por nombre con la fecha en que se tocaron por última vez. Conviene nombrarlos por dónde se usan: en seis meses vas a tener veinte.

La idea que ordena todo: cada campo tiene un costo

No es que los formularios largos sean feos. Es que cada campo adicional hace que un porcentaje de la gente abandone, y ese porcentaje se acumula campo tras campo.

Entonces la pregunta para cada uno no es "¿me sirve este dato?" —casi siempre sirve— sino:

¿Lo necesito ahora, o puedo preguntarlo después conversando?

Rubro, presupuesto, cantidad de empleados, horario preferido: todo eso se pregunta mucho mejor en la conversación, donde no cuesta conversión y encima da contexto.

Lo que sí necesitás

Para que alguien te contacte alcanza con nombre y una forma de contacto. Nada más.

Y si vas a llamar o escribir por WhatsApp, el teléfono vale más que el email. Pedir los dos es un campo de más para un canal que probablemente no uses.

El editor de formularios con un formulario mínimo —nombre, correo, teléfono y el botón—, y el panel de la derecha para elegir si los campos van en una columna, en dos o todos en una misma línea, además de colores, bordes y ancho.
El editor de formularios con un formulario mínimo —nombre, correo, teléfono y el botón—, y el panel de la derecha para elegir si los campos van en una columna, en dos o todos en una misma línea, además de colores, bordes y ancho.

Cuándo sí conviene pedir más

Hay un caso legítimo: cuando querés menos leads pero mejores.

Si tu equipo comercial no da abasto y buena parte de las consultas no califican, sumar un par de campos filtra. Es una decisión consciente de bajar volumen para subir calidad — no un descuido.

La señal de que estás en ese caso: te sobran leads y te falta tiempo. Si estás al revés, cada campo que sacás es plata.

Qué pasa después de enviar

Es la mitad que se olvida. Un formulario no termina cuando la persona aprieta enviar:

Una pantalla de gracias que diga qué sigue. "Te escribimos en el día" baja la ansiedad y evita que la persona vaya a preguntarle a otro mientras espera.

Una respuesta automática inmediata. Responder en minutos en vez de horas cambia la conversión más que casi cualquier otra cosa. Se arma en Automatizaciones.

El contacto etiquetado con su origen, para saber después qué formulario trae buenos clientes. Ver Etiquetas y segmentos.

Completalo vos antes de mandar tráfico. Verificá que el contacto aparezca en Contactos, que se dispare la automatización que esperabas, y que el aviso les llegue. Un formulario roto no da error visible: simplemente no entra nadie, y con una campaña activa eso es plata cayendo en un pozo.

Errores comunes

Pedir todo "por las dudas". Cada campo de más es gente que abandona.

Pedir email y teléfono cuando solo vas a usar uno.

Campos obligatorios que no lo son. Si podés seguir sin ese dato, no lo marques como requerido.

No probar el circuito completo. Se descubre tarde y con la campaña andando.

Dejar al que completó esperando. El interés se enfría en horas, no en días.

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