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Firmar y cobrar en el mismo documento

Que el sí y el pago ocurran juntos, sin huecos donde la venta se enfríe.

Un presupuesto puede llevar la firma y el cobro adentro: el cliente lo abre, acepta y paga en la misma pantalla, desde el teléfono.

Cómo se hace

  1. Armá el presupuesto con los ítems y el total.
  2. Activá la firma para que pueda aceptarlo ahí mismo.
  3. Activá el pago, total o una seña, y elegí la pasarela.
  4. Mandalo por WhatsApp, no solo por email.
  5. Probalo con vos: abrilo desde un teléfono, firmá y pagá.
Al mandar el documento elegís por dónde sale: correo, mensaje de texto, o los dos a la vez. Cada canal usa su propia plantilla, así que el texto que acompaña al link se escribe una vez y después se reutiliza en cada envío.
Al mandar el documento elegís por dónde sale: correo, mensaje de texto, o los dos a la vez. Cada canal usa su propia plantilla, así que el texto que acompaña al link se escribe una vez y después se reutiliza en cada envío.

Por qué van juntos

Cada paso entre el "sí" y el pago es una oportunidad de que no pase.

El circuito habitual —mando el PDF, espera, acepta por mensaje, le paso los datos bancarios, espera, transfiere— tiene cuatro huecos, y en cada uno la persona puede enfriarse, consultarlo con alguien o simplemente olvidarse.

La ventana en la que alguien decide que sí es corta. Cuando la firma y el pago están en el mismo lugar, esa ventana se aprovecha entera.

El listado de documentos, con el estado y el importe de cada uno en su fila y las pestañas que separan los completados de los cobrados y los archivados. La flecha señala el acceso a los ajustes, donde se define qué avisos salen y con qué texto.
El listado de documentos, con el estado y el importe de cada uno en su fila y las pestañas que separan los completados de los cobrados y los archivados. La flecha señala el acceso a los ajustes, donde se define qué avisos salen y con qué texto.

Mandalo por WhatsApp. Un presupuesto por email se abre tarde o no se abre, y el momento en que la persona estaba lista para decidir ya pasó. Si la conversación no está abierta, va por plantilla.

La seña como punto medio

Cuando el total es alto, pedir el 100% en el momento de aceptar frena a mucha gente. Una seña resuelve las dos cosas: compromete al cliente —quien puso plata no se arrepiente igual— y no le pide una decisión financiera grande de golpe.

Para servicios donde reservás agenda o comprás materiales, además te cubre.

Preguntas frecuentes

¿La firma digital tiene validez? Queda registrado quién firmó y cuándo. Para la mayoría de los acuerdos comerciales alcanza; si tu caso tiene requisitos legales particulares, consultalo.

¿Puedo mandar el mismo presupuesto a varias personas? Sí, cuando la decisión la toma más de uno. Conviene, porque si le llega solo a uno la aprobación queda esperando a que lo reenvíe.

¿Qué pasa si acepta pero no paga? Queda aceptado y sin cobrar. Ahí entra el recordatorio de pago.

¿Puedo cobrar una seña y el resto después? Sí. Es lo más usado cuando el total es alto o el trabajo lleva tiempo.

¿Sirve para contratos y no solo presupuestos? Sí, es el mismo mecanismo: documento, firma y, si corresponde, pago.

En los ajustes se define el remitente de los avisos —el nombre y la dirección con la que salen— y una lista de personas en copia. Quien está en copia recibe el documento al mismo tiempo que quien tiene que firmarlo, y la versión firmada cuando el circuito termina.
En los ajustes se define el remitente de los avisos —el nombre y la dirección con la que salen— y una lista de personas en copia. Quien está en copia recibe el documento al mismo tiempo que quien tiene que firmarlo, y la versión firmada cuando el circuito termina.

Por qué conviene

El punto donde más ventas se traban en un pipeline es "propuesta enviada" — ahí se acumulan las tarjetas. Y casi nunca es porque el cliente dijo que no: es porque decir que sí requería demasiados pasos.

Bajar esa fricción no mejora tu oferta, pero convierte más de la oferta que ya tenías. Ver Armar el pipeline.

Errores comunes

Mandarlo solo por email. Se abre tarde y el momento pasó.

Separar firma de pago. Cada paso extra es una oportunidad de que no ocurra.

Cada momento del circuito tiene su propio aviso, con un interruptor para prenderlo o apagarlo. El recuadrado es el del envío: se elige la plantilla, se edita el asunto —donde las llaves dobles insertan el nombre del negocio y el del documento— y se decide si además sale por mensaje de texto.
Cada momento del circuito tiene su propio aviso, con un interruptor para prenderlo o apagarlo. El recuadrado es el del envío: se elige la plantilla, se edita el asunto —donde las llaves dobles insertan el nombre del negocio y el del documento— y se decide si además sale por mensaje de texto.

Pedir el total cuando una seña alcanzaba. Frena a gente que iba a comprar.

No probarlo desde un teléfono. Es donde lo va a abrir tu cliente.

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