Plantillas y variables
Escribir una vez, personalizar solo, y que el hueco vacío no salga a mil personas.
Una plantilla es un correo guardado que reusás cada vez que lo necesitás, y las variables son los datos del contacto que se completan solos al enviarlo. Juntas son lo que hace que un mensaje escrito una vez sirva para toda la base.
Cómo se hace
- Creá la plantilla en la sección de plantillas de Email y ponele un nombre que se entienda dentro de seis meses: "Bienvenida - clientes nuevos", no "Plantilla 3".
- Escribí el cuerpo del correo e insertá las variables desde el selector del editor. No las tipees de memoria: un nombre mal escrito no da error, simplemente no se reemplaza.
- Definí un valor por defecto para cada variable — lo que se muestra cuando el contacto no tiene ese dato cargado.
- Mandate una prueba a vos mismo y abrila en el celular, que es donde se lee la mayoría.
- Guardala. Al crear un envío o una automatización, partís de la plantilla en vez de escribir de cero.

Qué hace una variable
Una variable es un espacio reservado que se reemplaza en el momento del envío con el dato de ese
contacto: nombre, empresa, próximo turno. Se escriben con llaves dobles, tipo {{contact.first_name}},
y siempre conviene insertarlas desde el editor.
El punto importante: el reemplazo se hace contacto por contacto, contra lo que tenés cargado en la ficha. La plantilla no valida nada. Si el dato no está, no hay error ni aviso.

Una variable vacía no falla: se imprime vacía. Un contacto sin nombre cargado recibe "Hola , ¿cómo estás?" — y como el envío es masivo, ese hueco sale multiplicado por toda la lista de una sola vez. Por eso el valor por defecto no es un detalle: es lo que convierte un error visible en un mensaje que igual se lee bien.

Antes de un envío grande
Filtrá por el dato que usás. Si la plantilla saluda por nombre, mirá cuántos contactos de esa lista tienen nombre cargado. Si son muchos los que no, o completás la base o sacás la variable.
Probá con dos contactos distintos, uno completo y uno incompleto. Es la única forma de ver el peor caso antes de que lo vea un cliente.
Revisá los enlaces. Un enlace roto en una plantilla se repite en todos los envíos que la usen.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre una plantilla y una campaña? La plantilla es el contenido guardado; la campaña es el envío concreto a una lista, con su fecha y sus resultados. Una plantilla puede usarse en muchos envíos.
¿Puedo usar la misma plantilla en una automatización? Sí, y es lo habitual: la automatización elige la plantilla y la manda cuando corresponde.
¿Qué pasa si edito una plantilla ya usada? Los correos ya enviados no cambian. Los próximos envíos que la usen sí toman la versión nueva.
¿Conviene personalizar más allá del nombre? Sí, pero con datos que realmente tengas cargados y que aporten: el servicio contratado, la ciudad, la fecha del turno. Personalizar con un dato irrelevante se nota y suena a plantilla igual.
¿Sirve poner el nombre en el asunto? A veces, y menos de lo que se cree. Está tan usado que ya no llama la atención, y con el dato vacío queda peor que sin nombre.
Por qué conviene
Lo que ahorra una plantilla no es el tiempo de escribir: es el tiempo de decidir cómo decirlo cada vez. Un negocio chico manda siempre los mismos cinco o seis mensajes —bienvenida, presupuesto enviado, recordatorio, agradecimiento, reactivación— y cada vez que se escriben de cero salen distintos, según quién los escriba y con qué apuro.
Con plantillas, esos mensajes se piensan bien una vez y después salen iguales siempre. Eso es lo que hace que un negocio de tres personas se lea como uno ordenado.
Y hay un beneficio que aparece después: cuando el mensaje está guardado, se puede mejorar. Cambiás una línea, la próxima vez sale mejor para todos. Un mensaje que se improvisa nunca se mejora, se vuelve a improvisar.
Errores comunes
No definir valores por defecto. El hueco vacío sale multiplicado por toda la lista.
Escribir el nombre de la variable a mano. Si no coincide, no se reemplaza y el cliente ve el código crudo.
No mandarse una prueba. Es el paso que más errores caros evita y el que más se saltea.
Nombres de plantilla que no dicen nada. En seis meses vas a tener quince y nadie va a saber cuál usar.
Personalizar con datos que no tenés. Una variable sin dato es peor que no personalizar.