Conectar tu calendario
Las dos direcciones de la sincronización y por qué una sola no alcanza.
Es la primera integración que hay que hacer si usás Citas, y la que más problemas evita. Sin ella, Managea ofrece horarios sin saber qué más tenías ese día.
Cómo se hace
- Que cada persona conecte su propio calendario. La conexión es por usuario, no por cuenta: quien atiende es quien tiene que conectarse.
- Autorizá el acceso desde tu cuenta de correo. Te va a pedir permiso para leer y para crear eventos: los dos hacen falta.
- Elegí qué calendario se lee para bloquear disponibilidad. Si tenés varios —el laboral, el personal, uno compartido con el equipo— definí cuáles cuentan como "ocupado".
- Elegí en qué calendario se escriben los turnos que se reservan en Managea.
- Probá con un turno de prueba. Reservá uno, verificá que aparezca en tu calendario, y bloqueá una hora en tu calendario para verificar que deje de ofrecerse.

Las dos direcciones
La confusión más común es tratar la sincronización como una sola cosa. Son dos, hacen cosas distintas y fallan distinto.
Leer es lo que evita la superposición. Managea mira tu calendario y no ofrece los horarios donde ya tenías algo. Sin esto, cualquier compromiso que cargaste fuera de Managea es invisible: el sistema va a vender ese horario.
Escribir es lo que evita que trabajes dos veces. El turno reservado aparece en tu calendario como cualquier otro evento, con el cliente, la hora y el detalle.
Si solo lee, tenés la agenda protegida pero vivís mirando dos lugares. Si solo escribe, tenés todo en un lado y te superponés. La que duele es la primera, porque el costo lo paga el cliente.

Conectá la cuenta del negocio, no la personal de alguien. Es cómodo el primer día y carísimo el día que esa persona se va, cambia la contraseña o revoca el permiso: la conexión se cae, los turnos empiezan a superponerse y nadie se entera hasta que dos clientes llegan a la misma hora.
Cuando se rompe
Las integraciones de calendario se caen en silencio. No hay un error visible: simplemente los horarios ocupados dejan de bloquearse. Las causas típicas son un cambio de contraseña, un permiso que expiró, o alguien que revisó los accesos de su cuenta y revocó lo que no reconocía.
El síntoma siempre es el mismo y llega tarde: empiezan a aparecer turnos superpuestos. Si eso pasa, lo primero que hay que revisar no es la configuración del calendario, es si la conexión sigue viva.
Vale una mirada mensual, y una obligatoria cada vez que alguien del equipo cambia una contraseña o se suma alguien nuevo.

Preguntas frecuentes
¿Puedo conectar más de un calendario? Sí. Podés leer varios para bloquear disponibilidad y escribir en uno solo.
¿Mis clientes ven lo que tengo en el calendario personal? No. De un calendario que solo se lee, Managea toma que estás ocupado, no el detalle del evento.
¿Si cancelo un turno en mi calendario, se cancela en Managea? No lo asumas. Cancelá y reagendá siempre desde Managea, que es donde viven el cliente y sus avisos.
¿Cada persona del equipo tiene que conectar el suyo? Sí. Es lo que hace que la disponibilidad de cada uno sea la real. Ver Usuarios y permisos.
¿Qué pasa con los horarios de atención que ya cargué? Siguen mandando. El calendario resta disponibilidad sobre esos horarios, no la agrega. Ver Disponibilidad.
Por qué conviene
El turno superpuesto es un problema chico que se ve grande: al cliente le tocó a él, no le importa la causa, y la conclusión que saca es sobre cómo trabajás. Es de los pocos errores operativos que el cliente experimenta en carne propia.
Del otro lado está el costo silencioso de la doble carga. Cuando la agenda vive en dos lugares, alguien tiene que copiar de uno al otro, y ese alguien se olvida. No es cuestión de disciplina: cualquier proceso manual repetido todos los días falla con el tiempo.
Y hay un efecto que aparece después: cuando confiás en la agenda, la abrís a que los clientes reserven solos. Mientras no confiás, seguís coordinando por mensaje — que es exactamente el trabajo que querías sacarte de encima.
Errores comunes
Conectar una cuenta personal de alguien del equipo. La integración muere con esa persona.
Conectar solo la del dueño. El resto del equipo sigue con la agenda desconectada.
No leer el calendario personal. Si tus compromisos personales están ahí, el sistema los ignora y vende esos horarios.
Cancelar turnos desde el calendario. El cliente no se entera, porque el aviso sale de Managea.
No revisarla nunca. Se rompe sin avisar y se descubre con un cliente enojado.