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Reducir las ausencias

La secuencia de recordatorios que evita el turno perdido.

Una ausencia es el costo más silencioso que tiene un negocio con agenda. El horario estaba bloqueado, no se pudo vender a otro, y no se recupera: es plata que ya se perdió cuando te enterás.

Y a diferencia de conseguir clientes nuevos, bajarlas no cuesta plata. Cuesta armar una secuencia una vez.

Por qué falta la gente

Casi nunca es mala fe. Las causas reales, en orden:

Se olvidaron. La mayoría. Sacaron el turno hace dos semanas y la vida siguió.

Se les complicó y no supieron avisar, o les dio vergüenza. Si cancelar es incómodo, no cancelan: simplemente no van, que para vos es peor porque te enterás tarde.

Dudaban desde el principio. Sacaron el turno sin estar decididos.

Las tres se atacan distinto, pero las tres mejoran con lo mismo: contacto entre la reserva y el turno.

La secuencia que funciona

Cuatro momentos. No hace falta más:

1. Confirmación al reservar. Inmediata, con día, hora, dirección y qué tiene que traer. Es también el comprobante que la persona va a buscar después.

2. Recordatorio 24 horas antes. El que más ausencias evita. Le da tiempo de reacomodarse si algo se le cruzó, y te da tiempo a vos de reasignar el horario si avisa.

3. Recordatorio el día del turno, unas horas antes. Corto: "te esperamos a las 15".

4. Seguimiento si no vino. El paso que casi nadie hace y el que más rescata. Ver abajo.

Todo se arma una vez en Automatizaciones.

La confirmación del punto 1 no hay que inventarla: el calendario ya la manda y solo elegís a quiénes les llega y con qué plantilla. A la izquierda se ve la miniatura del mensaje armado y, más abajo, el campo para mandártelo a vos y revisarlo antes.
La confirmación del punto 1 no hay que inventarla: el calendario ya la manda y solo elegís a quiénes les llega y con qué plantilla. A la izquierda se ve la miniatura del mensaje armado y, más abajo, el campo para mandártelo a vos y revisarlo antes.

Hacelo fácil de cancelar

Suena contraintuitivo — parece que invitás a cancelar. En la práctica pasa lo contrario: quien puede cancelar con un clic, cancela con tiempo, y ese horario se puede vender de nuevo. Quien no tiene cómo, no va y no avisa.

En la configuración de cada calendario hay un bloque para la política de cancelación y reprogramación. Los dos interruptores habilitan que el propio cliente mueva o cancele su turno desde el enlace que le llegó, sin escribirte.
En la configuración de cada calendario hay un bloque para la política de cancelación y reprogramación. Los dos interruptores habilitan que el propio cliente mueva o cancele su turno desde el enlace que le llegó, sin escribirte.

Preferís mil veces una cancelación con 24 horas que una ausencia sin aviso.

El plazo lo ponés vos: pasada esa hora, el enlace deja de cancelar y el cliente ve esta pantalla, que lo manda a hablar con vos. Es la forma de aceptar cancelaciones con anticipación sin quedar expuesto a que te vacíen la agenda a último momento.
El plazo lo ponés vos: pasada esa hora, el enlace deja de cancelar y el cliente ve esta pantalla, que lo manda a hablar con vos. Es la forma de aceptar cancelaciones con anticipación sin quedar expuesto a que te vacíen la agenda a último momento.

Mandalos por WhatsApp

En LATAM la diferencia es enorme. Un recordatorio por email se lee tarde o no se lee; por WhatsApp se lee. Requiere tener el canal activo — ver WhatsApp.

Tres recordatorios del mismo turno molestan. Más contacto no es mejor: pasado cierto punto la persona empieza a ignorar tus mensajes, y eso te cuesta también en los que sí importan. Los cuatro momentos de arriba están espaciados a propósito.

El seguimiento del que no vino

Un turno perdido sin seguimiento es, casi siempre, un cliente perdido. Con un mensaje al día siguiente —sin reproche, ofreciendo reagendar— buena parte vuelve.

El tono importa: quien faltó suele sentirse incómodo, y un mensaje que le facilite volver funciona mucho mejor que uno que le haga notar la falta.

El informe de citas: asistidos, cancelados y ausencias. Ese porcentaje es el número a seguir.
El informe de citas: asistidos, cancelados y ausencias. Ese porcentaje es el número a seguir.

Medilo

En Informes ves cuántos turnos hubo, cuántos asistieron y cuántos no. Ese porcentaje es el número a seguir.

Mirá el antes y el después de sumar la secuencia. Si baja, el sistema se pagó solo — y a diferencia de casi todo lo demás, este número se mueve rápido.

Errores comunes

Un solo recordatorio, el mismo día. Llega tarde para reacomodar nada.

Recordar solo por email. El canal equivocado para algo urgente.

Hacer difícil cancelar. Convertís cancelaciones avisadas en ausencias sorpresa.

No hacer nada con el que faltó. Es el rescate más barato que tenés disponible.

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